#PromesasChile El vertiginoso ascenso de una estrella

 

A los 14 años Ricardo Soto comenzó a practicar en el tiro con arco de forma competitiva. A los 17 ya era noveno en unos Juegos Olímpicos.

“Me gusta disparar y competir, esa es mi motivación principal”. El año 2013, el tiro con arco pasó de ser una actividad recreativa a convertirse en la pasión de Ricardo Soto (20/10/1999) Comenzó a entrenar de forma más competitiva y su hermano mayor y su madre se certificaron como entrenadores para apoyarlo de mejor manera.

Luego solo vinieron triunfos. El 2014 ganó el campeonato nacional, el 2015 clasificó al mundial de cadetes de Estados Unidos y en ese torneo rompió el récord nacional individual. Con solo 17 años, debutó en los Juegos Olímpicos de Río 2016, finalizando en el noveno lugar.

Hoy su mente y esfuerzo están puestos en la clasificación para Tokio 2021 y en aprobar los ramos de su primer año de enfermería en la Universidad Santo Tomás de Arica.

“Ojalá llegar a tener una medalla olímpica o un título internacional adulto. En este deporte lo importante es ser constante y entrenar harto. Si bien la habilidad es importante, también lo es trabajar a diario, ya que es un deporte de mucha repetición”, comparte Ricardo.